Segunda temporada de la serie de animación más ácida y divertida de la televisón.
Alocada, divertida, políticamente incorrecta y con un cierto punto de dulzura. Esos son sólo algunos de los adjetivos que describen a esta serie animada sobre las aventuras de la familia Griffin y que nos muestra los problemas y tribulaciones diarias en la vida de una familia media americana, pero con tono diferente y un sesgo irreverente que sólo la animación puede conseguir.