“Donde se esconde la droga” relata cómo la imaginación de los narcotraficantes pone a prueba a las autoridades locales, en guardia permanente para descubrir nuevos métodos. Esta escalada de contrabando ha acumulado episodios alucinantes, entre los que destacan el descubrimiento de un submarino amarillo para evadir la carga en las profundidades del mar o la utilización de figuras talladas que representan a un venerado icono religioso, el Divino Niño.
Pero la batalla diaria, donde se agudizan los sentidos de policías y narcos, se desarrolla en el aeropuerto de Bogotá. Allí está instalada la tecnología punta que detecta los nuevos componentes químicos en los que ocultan la coca o la heroína. Los mejores perros adiestrados se mueven entre maletas y pasajeros buscando cualquier rastro, y los agentes, vigilados ellos mismos por cámaras de televisión, están a la espera de cualquier gesto de nerviosismo para completar un exhaustivo y rotundo registro.