Arranca la nueva temporada de la serie con la herencia de una casa para Sole, "acompañada" de una enorme deuda. Por otro lado, la cuñada de Mónica aparece en el "Casi Ké No" para rehacer su vida y los tres "solteros de oro" organizan una fiesta con muchas chicas.
Sole recibe con sorpresa la noticia de la muerte de una vieja tía del pueblo que le ha dejado una casa como herencia.
Entre lo mal que ve (lleva 20 años sin graduarse la vista) y lo nerviosa que se pone, firma una escritura que arrastra una deuda extraordinaria.
Ante esta situación, decide poner la casa en venta, pero se encuentra que está invadida por unos okupas que no están dispuestos a salir de allí hasta que no recolecten la cosecha de marihuana que tienen plantada.